18 conceptos de evaluación de políticas que debes conocer – P2

Dando continuación al post “18 conceptos de evaluación de políticas que debes conocer – P1”, proseguimos con la explicación de los conceptos más relevantes:

Acciones: conjunto de pasos previamente planificados orientados hacia la satisfacción de los objetivos a todos los niveles y que forman la estrategia operativa de una política pública. Deben ser claras, coherentes y estar bien organizadas.

Relación lógica: cadena de pasos o acciones creíble, razonada y fundamentada que busca aportar una comprensión coherente sobre cómo se derivarán los resultados a través de las acciones, estrategias y objetivos a todos los niveles.

Indicador: herramienta cuantitativa o cualitativa que permite medir de forma objetiva y sencilla la consecución de cualquier objetivo en cada una de las fases de una política. Por ejemplo, la tasa de cobertura de beneficiarios de un programa de formación.

Capacidad tractora: idoneidad o habilidad de una determinada política pública para generar una cadena más amplia de resultados positivos de los pretendidos inicialmente.

Peso muerto: resultados conseguidos a través de una política pública que se hubieran obtenido asimismo en ausencia de la misma. Por ejemplo, un programa de contratación juvenil que incorpora a jóvenes que ya hubieran entrado al mercado laboral por sí mismos.

Eficacia y eficiencia: respecto a la primera, capacidad de una determinada política pública o acción para conseguir los objetivos inicialmente fijados; en cuanto a la segunda, habilidad para llegar a esos objetivos con el menor número de recursos.

Base de datos: almacenamiento sistemático y ordenado de un conjunto de información. La riqueza y abundancia de datos permite evaluaciones más rigurosas y profundas. Por ejemplo, la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Datos administrativos: información rica en detalle recogida por las diferentes instituciones públicas, como la Seguridad Social, el INE o el Ministerio de Hacienda. Suele abarcar a toda la población y se complementa fácilmente con cualquier otra encuesta o base de datos.

Datos cuantitativos: información recogida en formato numérico, fácilmente transformable en estadísticas, comparable, estructurada y escalable. Por ejemplo, datos sociodemográficos o cantidades.

Datos cualitativos: información descriptiva y conceptual no estructurada o semi-estructurada en categorías, que refleja opiniones o motivos difícilmente cuantificables. Por ejemplo, datos sobre satisfacción con una política pública.