¿Quiénes son los 3 Protagonistas de la Evaluación?

Una buena cultura de la evaluación se basa en la confianza y cooperación entre diferentes actores de nuestra sociedad. Por ello, en este post se introducirán los protagonistas más relevantes que hacen la evaluación posible.

En primer lugar, los decisores políticos y gestores de las instituciones públicas son los primeros interesados en promover la evaluación de políticas públicas, ayudando en la toma de mejores decisiones y en la buena gestión de políticas eficaces y dinámicas.

Segundo, los evaluadores, tanto internos como externos a la función pública, forman la primera línea de investigación y evaluación. Su independencia y profesionalidad son de especial relevancia para una cultura de la evaluación útil.

 Tercero, la sociedad forma un último polo de interés respecto a la evaluación, siendo claramente beneficiada por una mejora del conocimiento y el aprendizaje sobre políticas públicas, así como por su mayor eficacia y eficiencia.

protagonistas evaluacion

Los decisores políticos, gestores y evaluadores tienen perfiles complementarios: mientras los primeros aportan el conocimiento diario del funcionamiento de las políticas públicas, los segundos ofrecen una visión exterior más independiente.

El flujo de intercambio de información debe ser fluido y ágil: los decisores y gestores deben proveer de la información necesaria para la evaluación; a cambio, reciben de los evaluadores consejos razonados y basados en evidencia para la mejora de sus decisiones.

La información a través de la cual se evalúa surge en última instancia de las personas. Son éstas quienes participan en los programas públicos y quienes mayor interés tienen en conocer en qué se gasta el dinero y cuánto se mejora el bienestar social.

Finalmente, unas instituciones públicas abiertas a la mejora continua a través de la evaluación generan una mayor cercanía con el ciudadano, fomentan la participación y la confianza y están comprometidas con unos servicios públicos de calidad.

En definitiva, todos los actores tienen un papel vital en el fomento de una cultura de la evaluación avanzada y dinámica. Sólo a través de la confianza y la colaboración es posible la promoción de una sociedad que hace de la evidencia el combustible del conocimiento.